Estiman en 800 los investigadores uruguayos que están fuera del país

d04fb1_cd186d2b23154f32a08bc863b867a708Un proyecto que surge del convenio firmado entre el Banco Interamericano de Desarrollo y el Instituto Pasteur de Montevideo permitirá descifrar la composición del genoma de los uruguayos. También posibilitará estudiar las enfermedades que incidirán en la población. Este es solo un ejemplo del avance de la ciencia en Uruguay. Sin embargo, científicos uruguayos coinciden en que queda un largo camino por recorrer.

En Uruguay hay 1.1 investigadores de dedicación total cada 1000 personas económicamente activas, un número marginal en comparación con países como Finlandia que tiene 15.3, Japón, 10.3 o Estados Unidos, 9.2. Argentina tiene 2.9 y Brasil 1.4, según los datos de 2010 del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

“Los países que se han desarrollado tienen por lo menos tres investigadores cada mil habitantes”, advirtió el presidente del Instituto Pasteur de Montevideo, Guillermo Dighiero, en la presentación del proyecto del genoma uruguayo. La baja cantidad de investigadores y su emigración preocupan a los científicos.

El SNI registra 1609 científicos pero no todos entran en esta lista. El presidente de la Academia Nacional de Ciencias, Rodolfo Gambini, estima que hay alrededor de 2000 investigadores en Uruguay y entre 700 y 800 investigadores uruguayos en el exterior “en edades adecuadas para regresar al país”.

El decano de la Facultad de Ciencias, Juan Cristina, dijo a El País que la institución realizó un censo que reflejó que el 20% de los egresados están en el exterior. “Los países desarrollados tienen el 2% de la población económicamente activa dedicada a tareas la investigación y desarrollo. Si tomás hoy todo el sistema nacional de investigadores del Uruguay, apenas llegamos al 1 por 1000”, observó Cristina.

El Acuerdo Nacional de Investigación e Innovación en Ciencia y Tecnología firmado por los candidatos a la Presidencia -propuesto por la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay- plantea aumentar la inversión en Ciencia y Tecnología al 1% del Producto Bruto Interno en cinco años.

Tiene por objetivo fortalecer los instrumentos disponibles para promover la formación y retención de investigadores y el desarrollo de proyectos de investigación de alto nivel, crear y reforzar institutos o centros de investigación, estimular el regreso de investigadores uruguayos del exterior, mejorar las capacidades científicas del Estado y apoyar la “cooperación regional e internacional”.

Pero retener o repatriar a los investigadores uruguayos “no es una tarea sencilla”, señaló Gambini. Para atraer a los científicos, se les “debe asegurar estabilidad laboral y buenas condiciones de trabajo”. Considera que el incremento de recursos para ciencia y tecnología “permitiría otorgar becas prolongadas para quienes retornen, diversificar las ofertas de trabajo y financiar mejores proyectos de investigación”.

La falta de condiciones laborales es una de las causas que llevan a los científicos a partir pero también a quedarse en el exterior. Según Cristina, la suya es una carrera particularmente vocacional. Por eso sostiene que factores como las características del laboratorio donde trabajarán y los fondos que tendrán para investigar “pesan mucho en las decisiones de la gente”.

Hay una estrecha relación entre los recursos intelectuales y los económicos: “el país no puede retener a todos los investigadores que forma si no les ofrece condiciones de trabajo suficientes”, señaló Gambini.

En la misma línea, Cristina advirtió que su facultad asume la responsabilidad de formar los mejores científicos que puede pero que si no se usan en el país, esa inversión es aprovechada por otro Estado.

LUCÍA COHEN – ELPAIS.COM.UY

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