Cientifico uruguayo fabrica los chips del futuro

d04fb1_bd344f1b19b44ea7b0e4aebc35d364f7El uruguayo trabaja en el Centro de desarrollo de Intel, uno de los mayores fabricantes de chips del mundo. Su trabajo es clave para lograr que celulares, tabletas y computadoras sean más veloces y consuman menos energía.

Los celulares inteligentes tienen cada vez más funciones pero tienen un lado que no es positivo: cada vez se quedan más rápido sin batería. Una de las razones detrás de esto es que sus chips no toleran la cantidad de funciones que tienen hoy en día.

En la medida en que este pequeño componente está más “exigido” consume más energía. Por ende, la batería dura menos que cuando los celulares eran más elementales.

Pero ¿y si el cargador fuera solo un elemento a utilizar de vez en cuando, solo cuando el equipo fuera utilizado más de lo común o se reprodujeran a un mismo tiempo decenas de videos o aplicaciones?

El uruguayo Roni Levi (37) trabaja para ayudar a lograrlo. Ingeniero químico de formación y doctor en Ingeniería de los materiales, Levi forma parte del equipo del Centro de desarrollo de Intel, uno de los mayores fabricantes de circuitos integrados (chips) del mundo.

Levi se fue de Uruguay cuando finalizó el liceo. Su primer destino fue Israel, allí cursó sus estudios universitarios para luego aspirar a una beca en la Universidad de Pensilvania. Fue aceptado y se trasladó hace cuatro años a Estados Unidos para profesionalizarse.

Cuando estaba a mitad del doctorado le surgió la posibilidad de trabajar en Intel. “Me faltaba mucho para terminar, pero me invitaron a la empresa, y me ofrecieron trabajar allí cuando terminara”, recordó en diálogo con El País.

Lo dudó pero el trabajo lo sedujo; aceptó y se quedó. Hoy vive en Oregon (sobre el océano Pacífico) con quien fuera su novia (uruguaya) y hoy es su esposa.

En miniatura

El trabajo de Levi se concentra en un área donde la física, la química y la ingeniería se potencian. “Fabricar un chip es como construir una ciudad”, explicó entusiasmado. “Estamos hablando de millones y millones de estructuras en un área muy muy chiquita”, agregó.

Entre esas estructuras están los transistores, una suerte de “llaves” que se prenden o apagan y permiten o impiden transmitir información. “En un solo chip puede haber más de un billón de transistores; todos esos asociados permiten hacer las cuentas” sobre las cuales el dispositivo deserrolla sus funciones.

Las funciones que han ido adquiriendo los celulares, tabletas y computadoras, contó Levi, han exigido que el tamaño de esos transistores sea cada vez más diminuto, a efectos de que haya cada vez más dentro del chip.

“Eso requiere cientos de procesos químicos y físicos en serie” y es allí donde el ojo humano no puede alcanzar ni siquiera a través del microscopio. “Trabajamos con plasma, el cuarto estado de la materia (después del sólido, el líquido y el gaseoso)”, algo que hace posible crear reacciones que sería imposible en condiciones normales.

Así, se logra, a escala de átomos, construir estructuras en las que los transistores se conectan con pisos y pisos de circuitos eléctricos para, finalmente, cumplir las funciones que el usuario ejecuta con total normalidad.

“Hace 10 años ver un video en un teléfono era imposible de pensar”, recordó Levi. “Con más poder en el chip se podrán hacer cosas nuevas que todavía no sabemos que se pueden hacer”. Dejar de lado el cargador será lo menos importante.

El microchip es el cerebro de los equipos

Los chips son parte elemental del celular, tableta o computadora. Su estructura está vinculada con lo que puede o no hacer.

Responsables de que los datos circulen

Dentro de un chip hay millones de transistores, “llaves” que dejan o no pasar la información y funcionar correctamente.

Cómo está formado en su interior

En sí es una suerte de una pastilla pequeña de material semiconductor, de algunos milímetros cuadrados de área, sobre la que se fabrican circuitos electrónicos.

Intentan que sean cada vez más eficientes

Roni Levi, uruguayo en Intel, trabaja para que cada vez haya más transistores en un chip. Estarán en las máquinas del futuro.

LETICIA ACOSTA – ELPAIS.COM.UY

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